España sella su billete a las Américas

La selección de Luis de la Fuente, impulsada por un doblete de Oyarzabal, arrasa en Georgia y queda virtualmente clasificado para el Mundial

Misión (prácticamente) cumplida. La selección española estará en el Mundial de 2026 salvo catástrofe bíblica —una derrota por siete goles ante Turquía—, un escenario tan inverosímil como contrario a lo visto en Tiflis. Y es que en el Boris Paichadze Dinamo Arena, los de Luis de la Fuente despejaron cualquier sombra de duda con una primera media hora avasalladora, un ejercicio de autoridad en el que Oyarzabal, Zubimendi y Ferran Torres dejaron el partido encarrilado incluso antes del descanso. En una semana marcada por ausencias, percances y debates sobre la convocatoria, España respondió con la serenidad de un bloque consciente de su poderío: una selección que no necesita de estrellas individuales y que, a cada paso, se reafirma como una de las firmes candidatas al próximo Campeonato del Mundo.

En tierras georgianas, España dominó desde el pitido inicial. Baena y Ferran Torres, dos de las novedades en el once junto a Laporte —que entró en la defensa sustituyendo al lesionado Dean Hjusen—, fueron de los más activos en el inicio. Las aproximaciones al área local de los de De la Fuente, aunque sin demasiada claridad, fueron continuas, y en el minuto siete el choque comenzó a desequilibrarse. Fue precisamente el ‘7’ de la selección española quien puso un centro lateral que impactó en la mano de Gocholeisvili y, tras la pertinente revisión del VAR, Bastien acabó señalando penalti. Mikel Oyarzabal, fiel a su cita, engañó a Mamardashvili y, a partir de entonces, el partido fue otro.

La ‘Roja’, hoy de amarillo fosforito, inició su acoso y derribo contra los georgianos como si de una maquinaria de guerra se tratase. Baena, en modo francotirador, avisó de que España iba a por más con un derechazo desde la frontal pocos minutos después que se estrelló en el palo. Pero Zubimendi, antes del ecuador de la primera mitad, no tuvo tanta piedad. Un pase magistral de primeras de Fabián Ruiz terminó con el balón en los pies del centrocampista del Arsenal y, con una calidad sublime, ‘picó’ el balón por encima del guardameta del Liverpool para doblar la ventaja y dejar claro que España quería amarrar la clasificación al Mundial cuanto antes.

Parecía entonces que el conjunto de Willy Sagnol daba un paso adelante para tratar de recortar distancias y dar una alegría a los 40.000 espectadores presentes en el estadio, que vitoreaban cada vez que los suyos se dignaban a cruzar la línea divisoria. De hecho, en un par de saques de esquina estuvieron cerca los locales de hacer trabajar a Unai Simón, que hasta ese momento no había tocado prácticamente el balón. Pero lo único que estaba haciendo el combinado español era bajar brevemente la guardia para golpear más fuerte. Baena, que estaba siendo el gran motor desde el interior, filtró un pase de fantasía para Oyarzabal, quien encontró al primer toque a Ferrán para que, en boca de gol, firmase el tercero. Gol, juego y partido sentenciado en media hora tras el tanto del delantero culé.

Después del paso por vestuarios el choque pudo haber sido un epílogo sin más, un trámite rutinario para llenar el acta, pero Georgia salió con un punto de orgullo y algo más de valentía. Subió líneas, se animó a pisar campo contrario y trató de estirar al bloque español, aunque sin demasiada precisión. España, con el viento a favor y sin necesidad de acelerarse, se limitó a manejar los tiempos, como quien administra una victoria desde la madurez. Pese a ello, aún quedaba espacio para un último golpe.

Oyarzabal añadió otro trazo más a su noche. A la salida de un centro templado de Ferrán, el capitán de la Real Sociedad se elevó por encima de todos para cabecear el cuarto a la hora de partido. Un gol que dejaba clara dos cosas: España tiene delantero… y que no sólo ganaba, sino que lo hacía desde la superioridad más absoluta.

El resto fue un desfile de pases, control y aplomo. Los de de la Fuente cerraron la noche sin recibir un solo tanto, encadenando un nuevo capítulo de autoridad en una fase de clasificación que ha dominado de principio a fin. En Tiflis, donde tantas veces otros sudaron frío, España viajó en primera clase. Y el billete para el Mundial 2026 ya está prácticamente sellado.

FICHA TÉCNICA

Georgia: Mamardashvili; Gocholeishvili, Lochoshvili, Goglichidze (Guram Kashia 45’), Mamuchashvili; Mekvabishvili (Tsutaishvili 70’), Tabatadze (Giorgi Kvernadze 56’), Kiteishvili; Davitashvili (Abuashvili 84’), Kvaratskhelia y Zivzivadze (Kvilitaia 71’).

España: Unai Simón; Pedro Porro (Marcos Llorente 45’), Cubarsí, Laporte, Cucurella; Zubimendi, Fabián (Pablo Barrios 61’), Mikel Merino (Fermín López 61’), Baena, Ferran Torres (Yéremy Pino 79’) y Oyarzabal (Borja Iglesias 70’).

Goles: 0-1 Oyarzabal (10’), 0-2 Zubimendi (21’), 0-3 Ferrán Torres (34’) y 0-4 Oyarzabal (62’)

Árbitro: B.BastienIncidencias: Partido correspondiente a la fase de grupos de la clasificación para el Mundial y disputado en el estadio Boris Paichadze Dinamo Arena (Tiflis) ante 44.314 espectadores.

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